Jóvenes con cáncer de mama hormonosensible de bajo riesgo podrían ahorrarse la quimioterapia

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Este trabajo confirma la sospecha que existía en la comunidad médica sobre la utilidad de la quimioterapia en mujeres jóvenes con cáncer de mama hormonodependiente y de bajo riesgo.

En pacientes con este tipo de cáncer de mama y que tienen alto riesgo de desarrollar metástasis se ha visto que la quimioterapia es beneficiosa por sus efectos directos antitumorales. Sin embargo, en pacientes con riesgo bajo o intermedio se han visto efectos diferentes según si las mujeres son premenopáusicas o post menopáusicas: en las mujeres premenopáusicas, es beneficiosa, y en las postmenopáusicas, no. De hecho, en las pacientes postmenopáusicas ya se ha reducido mucho el uso de la quimioterapia con ayuda de los test genómicos.

Hasta ahora se desconocía el por qué de estas diferencias y los mecanismos biológicos que había al detrás y el estudio encabezado por Núria Chic, Francesco Schettino y Aleix Prat, del grupo de investigación de la IDIBAPS Genómica traslacional y terapias dirigidas en tumores sólidos, ha encontrado la explicación. El trabajo se ha publicado en la revista EBioMedicine, del grupo Lancet.

“En pacientes premenopáusicas, la quimioterapia para la función ovárica y esto provoca la reducción de estrógenos que dificulta la progresión del tumor”, explica Chic, oncóloga médica de Hospital Clínico con una beca PhD4MD del programa PERIS de la Generalitat de Cataluña. “Las pacientes postmenopáusicas ya tienen los estrógenos reducidos; por tanto, la quimioterapia no provoca este efecto antiestrogénico y esto explicaría por qué es menos eficaz”, añade.

Núria Chic, Francesco Schettino y Aleix Prat , del Clínic-Idibaps. FOTO: Francisco Avia / Clínic

Investigadores del Hospital Clínico -Idibaps de Barcelona han demostrado por primera vez que el beneficio de la quimioterapia en pacientes premenopáusicas con cáncer de mama hormonodependiente de bajo riesgo se puede explicar por qué suprime la función ovárica y reduce la producción de estrógenos.

Para llegar a estas conclusiones se analizaron 846 muestras de pacientes con cáncer de mama hormonosensible y que han recibido tratamiento con quimioterapia o tratamiento hormonal. Se estudiaron los datos genómicos antes y durante la terapia para identificar si la quimioterapia inducía un efecto antiestrogénico. “De forma sorprendente, pudimos ver que sólo en mujeres premenopáusicas se detecta el efecto antiestrogénico antitumoral de la quimioterapia”, explica Prat, que también es el jefe de Servicio de Oncología Médica de Hospital Clínico, profesor de la Universidad de Barcelona y presidente de SOLTI.

Estudio transatlántico

“El objetivo ahora es diseñar un gran estudio clínico en mujeres jóvenes con cáncer de mama hormonosensible de bajo riesgo donde se demuestre que si conseguimos que los ovarios no funcionan, no es necesario la quimioterapia. Esto supondría un gran avance para disminuir el uso de quimioterapia en este grupo de pacientes”, concluye Prat.

El estudio, precisa, ya se está diseñando y será transatlántico (USA/ UE) porque necesitará miles de pacientes y, al no haber una terapia innovadora detrás, también financiación alternativa, de grupos colaborativos y otros. El trabajo del Clínic/Idibaps, por ejemplo, se ha hecho con la colaboración de SOLTI y con el apoyo económico del programa PhD4Md, la SEOM, la ESMO , el Horizon 2020 y el programa anual La Maratón de TV3. Prat declara a este diario que el estudio de su equipo apoya una hipótesis que, de hecho, la comunidad científica tiene bastante asumida, aunque ahora hay que demostrarla de forma robusta.

En caso de confirmarse fehacientemente esa hipótesis, en las mujeres jóvenes, con edades que pueden oscilar entre los 20 y los 55 años, y bajo riesgo, apunta Prat que habría dos opciones para impedir la función ovárica: cirugía, para el caso de las que están en el límite de entrar en la menopausia; y en las demás, terapia (inyecciones subcutáneas una vez al mes), que de hecho ya se usa en pacientes de alto riesgo como adyuvante después de la quimioterapia.

“El objetivo ahora es diseñar un gran estudio clínico en mujeres jóvenes con cáncer de mama hormonosensible de bajo riesgo donde se demuestre que si conseguimos que los ovarios no funcionen, no es necesario la quimioterapia. Esto supondría un gran avance para disminuir el uso de quimioterapia en este grupo de pacientes”, concluye Prat. Otra cosa, “quizá para un futuro estudio, será saber qué sucede en el caso de las mujeres jóvenes con riesgo intermedio”, indica.

Fuente: Diario Médico

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