¿En qué consiste la ooforectomía o extirpación quirúrgica de los ovarios?

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Agencia Latina de Noticias Medicina y Salud Pública | Ginecología y Obstetricia

Una ooforectomía es un procedimiento quirúrgico para extirpar un ovario o ambos. Los ovarios son órganos con forma de almendra que se ubican a ambos lados del útero en la pelvis. Los ovarios contienen óvulos y producen hormonas que controlan el ciclo menstrual, explica Mayo Clinic.

Cuando una ooforectomía involucra la extirpación de ambos ovarios, se denomina ‘ooforectomía bilateral. Cuando la cirugía involucra la extirpación de un solo ovario, se denomina ‘ooforectomía unilateral’.

¿Por qué se realiza la ooforectomía?

Este procedimiento puede realizarse en casos como un absceso de las trompas o los ovarios, es decir, una bolsa llena de pus que involucra a una trompa de Falopio y un ovario. También puede ser por cáncer de ovario, endometriosis, tumores o quistes ováricos no cancerosos, reducción del riesgo de padecer cáncer de ovario o de mama en quienes corren un mayor riesgo y torsión ovárica (el retorcimiento de un ovario).

La ooforectomía puede efectuarse sola. Sin embargo, a menudo se realiza como parte de una cirugía más completa para extirpar el útero (histerectomía) en las mujeres que ya han tenido la menopausia.

Riesgos

La ooforectomía es un procedimiento relativamente seguro. Sin embargo, como ocurre con cualquier procedimiento quirúrgico, existen riesgos como:

  • Sangrado
  • Infección
  • Daño a órganos cercanos
  • Ruptura de un tumor, lo que puede diseminar células potencialmente cancerosas
  • Retención de células ováricas que continúan ocasionando signos y síntomas, como dolor en la pelvis en mujeres premenopáusicas (síndrome del ovario remanente)
  • Imposibilidad para quedar embarazada sin tratamiento si te extraen ambos ovarios
  • Riesgo de menopausia prematura

Si no has atravesado la menopausia, experimentarás una menopausia prematura si te extraen ambos ovarios. Esto priva al cuerpo de hormonas, como el estrógeno y la progesterona, producidas en los ovarios, lo que luego derivará en complicaciones como signos y síntomas de la menopausia, como sofocos y sequedad vagina, depresión o ansiedad, enfermedad cardíaca, problemas de memoria, disminución del deseo sexual, osteoporosis y muerte prematura.

Tomar medicamentos de reemplazo hormonal en dosis bajas después de la cirugía y hasta los 50 años, aproximadamente, puede reducir el riesgo de presentar estas complicaciones. Sin embargo, la terapia de reemplazo hormonal tiene sus propios riesgos. Debes analizar las opciones con tu médico.

La ooforectomía puede realizarse de dos maneras

Durante la ooforectomía, te administrarán anestésicos para provocarte un estado de somnolencia. No estarás despierta durante el procedimiento. Este procedimiento se puede realizar de dos maneras:

Laparotomía

En el caso de este enfoque quirúrgico, el cirujano realiza una incisión larga en la parte inferior del abdomen para acceder a los ovarios. El cirujano separa cada ovario del suministro de sangre y tejido que lo rodea, y lo extirpa.

Cirugía laparoscópica mínimamente invasiva

En el caso de este enfoque quirúrgico, el cirujano realiza 3 o 4 incisiones pequeñas en el abdomen. El cirujano introduce un tubo con una cámara diminuta a través de una incisión y ciertas herramientas quirúrgicas especiales a través de las demás incisiones. La cámara transmite un video a un monitor ubicado en el quirófano, que el cirujano utiliza para guiar las herramientas quirúrgicas. Los ovarios se separan del suministro de sangre y del tejido que los rodea, y se colocan en una bolsa. La bolsa se saca del abdomen a través de una de las pequeñas incisiones. La ooforectomía laparoscópica también puede, en ciertos casos, ser asistida por robot. Durante la cirugía robótica, el cirujano mira un monitor tridimensional y utiliza controles manuales que permiten un movimiento más sutil de las herramientas quirúrgicas.

Tu situación determinará si te sometes a una ooforectomía abierta, laparoscópica o robótica. La ooforectomía laparoscópica o robótica a menudo permite que la paciente se recupere más rápido, sienta menos dolor y tenga una estancia hospitalaria más breve. Sin embargo, estos procedimientos no son adecuados para todas las mujeres y, en algunos casos, una cirugía que comienza como laparoscópica se termina convirtiendo en un procedimiento abierto durante la operación.

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