Estudio sugiere que se estarían realizando exámenes pélvicos bimanuales innecesarios

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Agencia Latina de Noticias Medicina y Salud Pública | Ginecología y Obstetricia

Más de la mitad de los exámenes pélvicos bimanuales (EPE) que se realizan a mujeres jóvenes de 15 a 20 años probablemente sean innecesarios. Así lo calculó un estudio publicado en la revista JAMA Internal Medicine.

Aproximadamente 2,6 millones de mujeres jóvenes – alrededor de una cuarta parte de las de este grupo de edad – informaron haber recibido un examen pélvico en el año anterior. A pesar de que menos del 10% estaban embarazadas o recibiendo tratamiento para una infección de transmisión sexual (ITS) en ese momento.

De manera similar, se estima que tres de cada cuatro pruebas de Papanicolaou administradas a mujeres de 15 a 20 años de edad probablemente eran innecesarias.

“El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos reconoce que ninguna evidencia apoya el examen rutinario con espéculo o BPE en mujeres sanas y asintomáticas menores de 21 años. Este recomienda que estos exámenes se realicen sólo cuando estén médicamente indicados”,

escriben Jin Qin, ScD, de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades en Atlanta, Georgia, y colegas.

Nuestros resultados mostraron que, a pesar de la recomendación, muchas mujeres jóvenes sin indicación médica discernible recibieron pruebas de EEB o de Papanicolaou potencialmente innecesaria. Lo que podría ser un reflejo de una práctica clínica de larga data en los Estados Unidos“, agregaron.

Por su parte, la Dra. Melissa A. Simon, explica a MedScape que reconoce los desafíos de los doctores de mantenerse al día con las nuevas directrices. Pero señala el potencial de daño de las pruebas de detección innecesarias. La Dra. Simon es vicepresidente de investigación clínica en el Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern en Chicago, Illinois.

Detalles de la investigación

Los investigadores analizaron las respuestas de 3.410 mujeres de 15 a 20 años en la Encuesta Nacional de Crecimiento Familiar (NSFG) de 2011 a 2017. Estos extrapolaron los resultados para calcular las estadísticas nacionales. Los investigadores encontraron que el 22.9% de las mujeres jóvenes – 2.6 millones en los Estados Unidos – habían recibido un examen pélvico bimanual durante el año anterior.

“Este análisis se centró en el componente bimanual del examen pélvico porque es el más invasivo de los componentes del examen pélvico. Es menos probable que se confunda con un examen con espéculo para la detección del cáncer cervical o de las ITS”,

señalan los autores.

Más de la mitad de estos exámenes pélvicos (54.4%) – un estimado de 1.4 millones de exámenes – fueron potencialmente innecesarios. Los autores clasificaron estos exámenes pélvicos como potencialmente innecesarios si no estaban indicados para:

  • el embarazo,
  • el uso de dispositivos intrauterinos (DIU) o
  • el tratamiento de ITS en los últimos 12 meses o para otro problema médico.

Entre las encuestadas, el 4,8% estaba embarazada, el 22,3% se había sometido a pruebas para detectar una ITS y el 4,5% había recibido tratamiento para una ITS durante el año anterior. Aproximadamente un tercio de las encuestadas (33.5%) había usado por lo menos un tipo de anticonceptivo hormonal además de un DIU en el último año; pero sólo el 2% había usado un DIU.

Exámenes pélvicos de rutina

La Dra. Simon agrega que algunos han abogado por exámenes pélvicos bimanuales de rutina para incitar a las mujeres a ver a su proveedor cada año, pero sin evidencia que apoye la práctica.

“De hecho, muchas mujeres (jóvenes y mayores) asocian los exámenes pélvicos bimanuales y con espéculo con el miedo, la ansiedad, la vergüenza, la incomodidad y el dolor” dice la doctora.

“Las niñas y las mujeres con una historia de violencia sexual pueden ser más vulnerables a estos daños. Además, las adolescentes pueden retrasar el inicio del uso de anticonceptivos o la obtención de pruebas de detección de infecciones de transmisión sexual por miedo al examen pélvico, lo cual crea barreras innecesarias para obtener importantes pruebas de detección y métodos de planificación familiar”,

concluyó la doctora.

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