Clamidia: Todo lo que debes saber

por Revista Ginecología y Obstetricia
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La clamidia es una infección bacteriana común que se transmite mediante las relaciones sexuales. Generalmente, las personas que la contraen son asintomáticas, de ahí la importancia de conocerla, identificarla y saber cómo tratarla.

Esta afección puede ser responsable de serios daños en el aparato reproductor de la mujer que lo contraiga, y dificultar un posible embarazo.

Una de las ETS más comunes

Estudios recientes han confirmado que un gran porcentaje de la población que se encuentra entre los 14 y 24 años de edad se encuentra infectada,. Esto, debido a la desinformación que hay frente al tema. Lo cierto es que la clamidia se puede contagiar por mantener relaciones sexuales con unA persona infectada, así no haya eyaculación. La manera más frecuente de contagio es mediante el sexo vaginal, anal u oral sin protección.

Ten en cuenta que existen muchos factores externos que pueden propender a las personas al contagio, especialmente a las sexualmente activas.

¿Cómo identificar la enfermedad?

La clamidia no desencadena síntomas inmediatos al contagio. Sin embargo, pueden aparecer algunas señales semanas después del contacto sexual con una persona infectada. De cualquier manera,con o sin la manifestación sintomática, si la enfermedad no se trata a tiempo puede causar daños en el cuerpo femenino.

Secreción vaginal anormal y una incómoda sensación de ardor al orinar son una de las principales señales de alerta que se pueden presentar. En algunos casos, estos tres primeros pueden estar acompañados de dolor en el recto, secreciones genitales y sangrado.

Ante la mínima sospecha de haber podido contraer clamidia, consulta con tu médico de confianza para realizar las pruebas necesarias y dar un diagnóstico objetivo.

¿La clamidia tiene cura?

Afortunadamente, sí. Si se inicia el tratamiento correcto, la clamidia se puede curar. Sigue al pie de la letra las recomendaciones brindadas por el médico tratante. Cuando la infección se combate de la manera adecuada, la infección se puede detener de forma exitosa reduciendo el riesgo de sufrir complicaciones de salud en el futuro.

Es posible que haya una recurrencia de la infección una vez superado el tratamiento, por lo que es importante realizar la prueba correspondiente meses después.

Clamidia y embarazo

La clamidia puede ser la responsable de un alumbramiento prematuro. Durante el parto es posible que el bebé se pueda contagiar, causándole una posible infección en los ojos o neumonía.

Si durante el priemr trimestre del emabrazo, sospechas de haberte contagiado de clamidia debes realizarte la prueba de detección de la enfermedad en la primera visita perinatal. Existen diversos tratamientos que pueden reducir considerablemente los problemas de salud en la gestación.

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